Los disconformes
Cuando un ser humano decide emprender alguna acción en
concreto para tratar de transformar su realidad y la de su gente: su familia,
sus vecinos y su comunidad e incluso tratando de ir más allá con su esfuerzo e
intención de cambiar lo que está mal, generalmente lo hace en razón de su
propia naturaleza disconforme con la situación que prevalece en un momento
determinado a su alrededor.
Una persona disconforme no está de acuerdo o no admite
una situación. Sin embargo no es suficiente no estar de acuerdo, sino que
adicionalmente quien está disconforme con algo o por algo que no le gusta, le
afecta o simplemente no le parece que así deba ser el asunto o las cosas que
están a su alrededor, debe hacer algo al respecto, porque de lo contario está
condenado a sufrir y amargarse la existencia porque definitivamente vivir
disconforme sin hacer nunca nada para transformar las cosas que no le parecen y
aquejan, padecerá eternamente lo que le molesta, a menos que decida por sí
mismo/a hacer algo al respecto para evitar su sufrimiento y su disconformidad.
Muchas veces, el simple hecho de intentarlo, de llevarlo
a la práctica puede ser suficiente, pero no lo es tampoco todo.
Una persona disconforme tiene ante sí, la oportunidad de
actuar, de tomar una decisión, de evitar que la adversidad, lo que le daña y
daña a los demás a su alrededor siga lacerando su presente y no le deje vivir
tranquilo y en paz su futuro. El de el o ella mismo/a sino el de su propia
gente y el de los demás con los que vive, convive y hasta cierto punto comparte
su propia amargura y disconformidad que de no hacer algo al respecto para salir
de donde se encuentra la situación que le afecta, lo atormentará eternamente o
simplemente lo estará llevando a sucumbir y conformarse -¡vaya transformación!-
con lo que le sucede y está sucediendo en su vida y con su vida.
Vivir así y morir así, puede ser el destino de quien no
estando de acuerdo o vive a disgusto no se atreve a hacer algo que de entrada
le ayude a salir de ese estado lastimoso que afecta y trastorna su existencia y
la de los demás a su alrededor.
Una persona disconforme no solamente puede pasarse la
existencia renegando de su suerte y quedarse con los brazos cruzados, esperando
que las cosas cambien por si solas o que llegue una mano salvadora que lo haga
por él o ella ensimismado/a en su propia amargura.
Una persona disconforme, tiene en sus manos el poder de
decidir si se mueve o si simplemente espera que el mundo lo avasalle y pase por
encima de su mala suerte o de su propia desgracia.
Una persona disconforme tiene que asumir que si sabe que
las cosas están de tal modo mal hechas y que puede hacer algo al respecto para
hacerlas bien, entonces tiene no digamos la obligación, sino el compromiso de emprender
el camino que le permita alcanzar el cambio de estatus de esas cosas que ha
visto que están mal y que pueden estar bien.
Tiene que intervenir, tiene que tomar partido y tiene que
tomar la decisión de formar parte de ese cambio de estatus y tiene que decidir
alejarse de su actual rol pasivo y transformarse a sí mismo/a en un ente activo
que ha decidido hacer algo con su vida y hacer algo para evitar que lo que le
desagrada le siga afectando y lo lleve a sucumbir sin haber hecho nada para
quitarse de encima las molestias y malestares que le ocasiona cualquier
situación en la que no esté de acuerdo.
Bajo esta situación, prácticamente cualquier persona que
vive disconforme con lo que sucede a su alrededor y le afecta, tiene ante si la
oportunidad de hacer precisamente ese algo que puede ayudarle a cambiar lo que
de entrada no lo deja vivir tranquilo/a y/o que sabe que está mal y que ha
comprendido y sabe que pueden hacer bien si se intentan hacer de otra manera de
forma distinta y diferente a como tradicionalmente se han venido haciendo.
Cualquier persona disconforme debe saber y comprender que
si las cosas que le afectan no cambian y si se siguen haciendo como siempre, la
situación que prevalece seguramente, se irá transformando para empeorar, para
estar peor que antes.
Pero que a partir del momento en que es capaz de tomar la
decisión de intervenir y procurar hacerlas de otra manera, la transformación
sin duda, se dará pero con la altísima probabilidad de que al menos, se
resuelva y modifique, generalmente para bien y de ahí en adelante, para mejorar
y así sucesivamente.
Si estás disconforme con cualquier cosa que creas que
puedes mejorar, entonces estas en camino de convertirte en un transformador/a
de realidades, de búsqueda de mejoramientos diversos y continuos, de
innovaciones y de nuevas fórmulas para lograr que todo cambie y sea compatible
con una vida mas segura, mas confiable y mas clara y equilibrada para bien tuyo
y por consecuencia, para el de los demás a tu alrededor.
Pero como todo, alguien tiene que dar el primer paso.
El Primer paso
Y si tu eres disconforme y vives disconforme tu puedes
tomar la rienda de ese cambio que se necesita para mejorar la calidad de vida
de la población y de la comunidad donde te encuentras.
Si alguna vez, has pensado que tu puedes hacer algo para
transformar positivamente tu realidad actual, entonces, ya estas avanzando y
estas dando el primer paso para conseguir que esas cosas que hoy te afectan a
ti y los demás, pero en tienes que estar seguro, convencido y consciente de que
al hacerlo, lo tendrás que levar a cabo de principio a fin.
Tu compromiso como persona dedicada a la transformación
de realidades a tu alrededor, tiene que ser total, prácticamente de tiempo
completo y tendrás que hacerlo de la mejor forma, organizándote tú mismo/a en
principio, dejar de improvisar para planear todos tus pasos y aprendiendo a
darle dirección y nueva dimensión a tu necesidad de trabajar para mejorar lo
que sabes que se debe mejorar y evitar empeorar todo lo que de entrada ya está
mal.
Tu organización personal, es fundamental para comenzar a
trabajar en la dirección correcta y con el pie derecho.
Tu organización personal es el mejor ejemplo que puedes
ofrecer a quienes comiencen a saber lo que llevarás a cabo con tus acciones
transformadoras y de tus intenciones para lograrlo.
Tu gente, tu familia en primer lugar deben saber que vas
a hacer y cómo es que puedes haber tomado la decisión de lo que vas a hacer para
transformar la realidad en la que viven, ellos son tu primer eslabón del cambio
que se ha comenzado a gestar y generar contigo mismo/a a partir de tu propia
decisión de intervenir en el cambio.
Es importante que al momento de tomar tu decisión de
compartir con tu gente y tu familia, tu deseo de hacer algo al respecto de la
necesidad de cambio en tu vida y en la de ellos, sepas y te des cuenta de que
al hacerlo estas tomando el rumbo del no retorno, de que has decidido seguir adelante
si detenerte, has decidido no dar marcha atrás, porque de lo contrario, estarás
peor que antes de comenzar a dar este importante paso.
Al hacer partícipe a tu familia de lo que has decidido
hacer y de cómo lo vas a hacer, entonces
de ellos tiene que surgir la decisión de acompañarte en tu intento o bien, de
aceptar que te has comprometido a hacer lo que te has propuesto y que no deben
interferir en tu decisión de trabajar en consecuencia.
En razón de la reacción familiar, te darás cuenta que ya
tu intención comienza tener respuestas que te llevarán a conseguir tu propósito
de transformar lo que ya todos en tu casa, saben que hay que cambiar y que tú, te
has decidido a trabajar y emprender diversas acciones para hacerlo realidad.
Ya estarás sumando voluntades y acuerdos con tu gente.
Si ya en tu proceso de emprender acciones precisas para
la transformación de tu realidad, observas que tienes que contar con mas gente
a tu alrededor, convoca a tus vecinos y amigos mas cercanos a que te escuchen y
conozcan de viva voz, tu intención de trabajar en el cambio que se requiere en
el lugar donde vives e invítalos a hacer equipo contigo, todos ellos y ellas, con
toda seguridad podrán aportar y colaborar contigo de alguna manera, no
presiones a que hagan lo mismo que tu, a que te acompañen físicamente durante
el 100% de tu participación en el proceso mismo que has decidido voluntaria y
comprometidamente a hacerlo tú mismo/a, sino mas bien, promueve sus
posibilidades en tiempo, recursos, aptitudes y capacidades para aprovecharlas
conjuntamente en tu planteamiento inicial. Mas de uno sin duda, te dará y te
apoyará con lo que sepan que pueden comprometerse contigo. No exijas nada mas
de ellos, nadie dará mas de lo que pueda darte, esto es para tomarlo muy en
cuenta y no esperar mas de lo que cada quien puede contribuir física, económica,
material e intelectualmente contigo para lograr el cambio que su situación
actual necesita para transformase y mejorar y que tú ya estás impulsando y
abordando con tu voluntad, tu esfuerzo, tus propios recursos y tu compromiso.
Simplemente intégralos y organízalos para que formen
parte de tu equipo de trabajo, en la condición que ellos decidan participar.
Todo suma no lo olvides. Porque es importante comprender que lo que estas empeñado
en cambiar para mejorar, no es trabajo de un solo ser humano ni de una sola organización.
Es una labor de todos en conjunto. El secreto está en saber cómo influir en los
demás para que de una manera u otra, colaboren, aporten, compartan y estén dispuestos a participar
contigo en lo que estás emprendiendo desde el primer momento en que tomaste la
decisión de movilizarte y dejar de esperar a que se den las cosas por si mismas.
Has logrado ya desde entonces, un gran paso, al sumar mas
de una voluntad y mucho mas de un compromiso para seguir adelante.
Los recursos económicos, materiales y humanos que te harán
falta, están ya en camino. No dejes de pensar positivamente en que los puedes obtener y aprovecharlos de la mejor manera para conseguir tu propósito de
transformar tu realidad y mejorarla sustancialmente gracias al esfuerzo, al
tiempo, la disposición y el compromiso de todos a tu alrededor.
¡Lo estás consiguiendo!
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